Hay instantes en que me parece que todo se suspende, a pesar de los años, a pesar del tiempo marcado en cada surco. Como si  la vida entera estuviera ahí, en la próxima nota, en el próximo gesto, en la curva que viene, en el paso inseguro o el pensamiento fugaz que de repente nos atreviesa. Complota la luz, me hago invisible, y todo se parece a un lejano cuadro.